Andrea

AndyAlgunos de ustedes conocen a mi hija de 9 años, Andrea. (Aquí está ella con su buen amigo Malaquías, hijo de Chino y Pía). Tenía pensado hacer que Andrea memorice el versículo más fácil o dos versículos celeb sex tapes de cada sección del Salmo 119 de la versión de Knox (en inglés), que mantiene el patrón del acróstico de la versión original del salmo. De esa manera ella podría recordar los versículos en orden a través del abecedario. (La versión Knox se salta la q y para justo antes de la x, la y y la z, ya que hay sólo 22 letras en el alfabeto hebreo. Qué mal; me hubiera gustado verle empezar cada versículo de una sección con la palabra xilófono y mantenerse fiel de alguna manera al significado original). Cuando ella terminara el salmo, podríamos empezar desde el principio y agregar más versículos a cada sección, quizá, eventualmente podría aprenderlos todos.

Después de una semana, decidí que no era un buen plan después de todo. Mientras Knox hace un buen trabajo manteniendo el acróstico, para hacerlo utiliza estructuras y vocabulario complicados en las oraciones. Andrea podría memorizar estos versículos, pero le costaría mucho entender lo que significan. Así que decidí que memorice de la versión en inglés New King James Version, como el resto de la familia. Y pensaba que cuatro versículos por mes podrían ser una buena meta a la que apuntar. Eso le daría bastante tiempo para repasar los versículos, y suficiente tiempo para que le expliquemos lo que significan.

Bueno, Andrea me ha dejado tan asombrado como la mirada de Malaquías en la foto. Aunque no hemos repasado exageradamente los versículos este mes, ella ha memorizado nueve versículos – los cuatro de Alef, cuatro de Bet y uno de Gímel. Ya es casi Noviembre. Así que estoy ajustando nuestro plan de acción: este mes, intentaremos hacer que memorice los versículos que faltan de Alef y Bet, así que ella estará al día con el resto de las personas. Luego continuaremos incentivándola para que memorice ocho versículos por mes y que haga lo más que pueda.

Así es como lo hacemos. Encontré una imagen para cada versículo y las he puesto en pequeñas tarjetas. Nos aprendemos cada versículo, acompañándolo con palabras y gestos lo más posible. Incluso plastificamos las tarjetas y las hemos agrupados utilizando un anillo de metal, y los repasamos en orden cada día por lo menos una o dos veces, a la hora de la comida. Ya parece que ella es capaz de decirlos en orden aún sin las tarjetas.

Pensé que el síndrome de Down de Andrea crearía una limitación en su habilidad para memorizar. Y claro que lo hace, hasta cierto punto. Pero lo que he visto es que ¡su mayor limitación es su padre! Mientras yo siga encontrando imágenes para cada versículo nuevo y un poco de tiempo para repasarlos, ella continuará memorizándolos muy rápido. (Su madre es la que realmente hace las tarjetas y ella y Nick ayudan a repasar, así que no tengo excusa).

¿Por cuánto tiempo podrá seguir al ritmo de todos? Tengo la idea de que eso dependerá mucho en mí. Lo que estoy pensando en hacer (pronto!) es hacer algún tipo de juego de mesa con dibujos en cada cuadro del tablero. Algo así como Monopoly, quizá, pero algo visualmente más atractivo, y que obviamente, tenga 176 cuadros en vez de 40. Quizá las primeras ocho secciones del Salmo serán ocho tentáculos de un pulpo, cada tentáculo tendrá 8 versículos, puestos de una manera que ella pueda seguirlos fácilmente desde el versículo 1 al 64. Entonces ella podrá pasar del pulpo al… bueno, veremos. Si tienes alguna idea, házmela saber. Tengo casi dos años para terminar el juego, claro, pero me encantaría tener un diseño genera en mente antes de empezar.

Si, requiere de algo de esfuerzo. ¡Pero estoy cansada de estar deteniéndola!

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