He: Salmo 119:33-40

HeEl pasaje He tiene por lo menos dos características notables. La primera es que tenemos aquí una lista de casi cada término que el salmista utiliza para la palabra de Dios:

Tus estatutos
Tu ley
Tus mandamientos
Tus testimonios
Tu camino
Tu free celeb sex tapes palabra
Tus juicios
Tu justicia

El segundo aspecto notable del pasaje es su consistente repetición del modo imperativo–nueve veces en ocho versículos. Podemos aprender muchas cosas sobre la oración del Salmo 119, una de las cuales es que atrevernos a pedir directamente: Enséñame, Dame, Guíame. Nuestro Dios se deleita en dar a sus hijos cosas buenas, por ello no debemos tener vergüenza de pedirle por ellas.

Algunas de las peticiones aquí son curiosas. “Inclina mi corazón a Tus testimonios”, por ejemplo. Me parece que debería ser la responsabilidad del salmista de inclinar su propio corazón a una
dirección en concreto (Compara el versículo 112: “Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos de continuo, hasta el fin”.) Lo mismo se puede decir sobre las peticiones de los versículos 35 y 37; todos tenemos la opción de caminar o no en la senda de Dios, de concentrarnos o no en vanidades. Creo que el esfuerzo del salmista de vivir fielmente es un hecho en estos versículos; pero al parafrasear sus peticiones de esta manera, está reconociendo aquí como lo hace a través del salmo (ejem. vs. 10) que aun su mejor disposición sólo puede traer fruto con el trabajo contínuo de la gracia de Dios en su vida.

El formato de la página refleja el hecho de que los tres primeros versículos y el último de esta sección utilizan verbos cuya última sílaba es “-me” para la petición del salmista (Enséñame, dame, hazme, vivifícame); los otros cuatro utilizan “mi” o “tus” (inclina mi corazón, etc. — con excepción de “vivifícame” en la última mitad del vs. 37).

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