Pe: Salmo 119:129-136

peUna manera sencilla de entender el flujo de pensamiento en las secciones del Salmo 119 es notar las peticiones del salmista a Dios. Varias secciones son dignas de destacar por una abundancia de verbos en el modo imperativo (He, vv. 33-40) o ya sea por una ausencia completa de ellos (Mem, vv. 97-104). La sección de Pe puede ser dividida perfectamente basado en estas líneas: no hay de esos verbos en los primeros tres versículos de la sección, pero luego hay seis de ellos en los siguientes cinco versículos. Así que, cómo George J. Zemek dice, “los versículos 129-131 son afirmaciones acerca de la Palabra de Dios, mientras que los versículos 132-135 contienen peticiones al Dios de la Palabra” (La Palabra de Dios en el Hijo de Dios). Y un versículo sin peticiones concluye la sección.
Zemek también nota que el término “los simples” (v.130) es utilizado en la Biblia de manera positiva y negativa, y que “el contexto debe determinar si el término es utilizado de manera despectiva o afectiva”. Los factores que determinan la versión afectiva, el dice, incluyen humildad, dependencia en Dios y enseñabilidad.
¿Somos sabios o simples? Probablemente sería lo más sabio (y lo más seguro) asumir que estamos más atrincherados en la categoría de “simples” de lo que creemos.

Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender. (Salmo 139:6)

Ciertamente más rudo soy yo que ninguno, Ni tengo
entendimiento de hombre. Yo ni aprendí sabiduría,
Ni conozco la ciencia del Santo. (Prov. 30: 2-3)

Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se
enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas demasiado
sublimes para mí. (Salmo 131:1-2 )

Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios…
(1 Cor. 1:26-27)

No seáis sabios en vuestra propia opinión. (Rom. 12:16)

Observaciones variadas:
129 Zemek señala que una apreciación por los testimonios de Dios es “lógicamente” seguida por obendiencia a los mismos.

130 La Palabra hace que luz entre de la manera en que entra cuando uno abre una puerta en un cuarto oscuro.

131 “Mi boca abrí y suspiré” es nos recuerda del Salmo 81:10: “Abre tu boca, y yo la llenaré.”

132 y 135, ambos nos recuerdan a Números 6:25: “Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti…”

133 Zemek otra vez: “Nota que una nueva metáfora…, “mis pasos”, es añadida a la pila de imágenes en palabras relacionadas al riguroso camino de la vida”.

134-135 Alexander Maclaren señala que de los motivos sublimes del salmista al pedir la ayuda de Dios: “Es celeb sex tapes un alto logro desear ser liberado de los hombres, principalmente para observar, sin obstáculos, los mandamientos de Dios. Y es un gran deseo buscar principalmente la luz del rostro de Dios como medio para ver Su voluntad con más claridad.”

 

 

 

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