Resh: Salmo 119:153-160

reshEl tono dolorido de la sección de Cof continúa en Resh. Mientras nos aproximamos al final del salmo, al salmista se le está acabando el alfabeto, pero no los problemas. Los primeros dos versículos contienen cinco peticiones, y la súplica “vivifícame” se repite tres veces en los ocho versículos de esta sección. Si Cof veía al salmista a la espera de comenzar la Primera Ronda (v. 150 “Se acercaron a la maldad los que me persiguen”), al comenzar Resh el ha sido derribado al suelo y necesita ser vivificado para continuar.
“Vivifícame,” el pide, –con tu palabra (v. 154)–esto es, de acuerdo a Tus promesas. “Haz ahora lo que dijiste que harías, tal y como he confiado”.
–conforme a tus juicios (v. 156). Cada juicio pasado de Dios es una indicación de su caracter. Esta es ” la ley, como si fuera, impuesta por Dios hacia El mismo” (Cohen, Los Salmos (The Psalms), p. 411). “Se fiel a ti mismo y líbrame”, está diciendo el salmista.
–conforme a tu misericordia (v. 159)–porque Dios es un Dios que siempre actuará de acuerdo a su amor por su pueblo.

Seguramente el salmista encontró, como bien podemos hacerlo el día de hoy, que recordarse así mismo de las promesas, fidelidad y el amor de Dios tiene en sí un efecto poderoso para vivificar.

En el versículo 154 el salmista implora por un defensor, un redentor. En contraste, los impíos en el versículo 155 busca su propio camino; están lejos de la salvación porque no la buscan en el único sitio donde puede ser encontrada, en los estatutos de Dios. Ellos no quieren un defensor, y por ende traen sobre ellos su propia condenación. “Los clientes del Señor tienen un fuerte Defensor” (Scroggie), pero “el hombre que es su propio abogado tiene a un tonto como su cliente”.

La sección termina con alabanzas por toda la palabra celebrity porn pics de Dios y cada una de sus partes individuales.
Andrew Bonar nota la triple repetición de “Vivifícame” (“Dame vida”) y le recuerda a Juan 10:10: “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. A.F. Kirkpatrick lee el v. 160 y le recuerda a Juan 14:6: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”. Y la súplica del salmista por un defensor debería recordarnos a 1 Timoteo 2:5 (“Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”) y 1 Juan 2:1 (“Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”). Debería ser claro para nosotros, al tener ahora una más completa revelación que la que tenía disponible el salmista, que la necesidad que el describe, es la necesidad de Cristo; la mejor respuesta y liberación de parte de Dios, es Cristo; y que la perfecta y eterna Palabra en la que Dios es conocido es Cristo.

¿Tenemos algún tipo de problema que interrumpe nuestra paz el día de hoy? Cualquier cosa que sea, encontraremos su solución sólo en Jesucristo.

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